logo muni CHI

Lo Mejor de Graneros Es Su Gente

graneros chi

SESIONES CONCEJO MUNICIPAL DE GRANEROS

Museo Fotografico

Fotos de la Comuna

cuenta publica 2004-2008
law-school

Archivos descargables de Juzgado

conociendo graneros
xion

Web Master

Antología de Graneros

 

 No es difícil encontrar las raíces de sus primeros habitantes y las generaciones que les han precedido, llevando tras de sí un cargamento grande de nuestra cultura popular y folclórica. Graneros, pese a todos los adelantos de la civilización actual, con el atenuante de estar cerca de la capital y a un paso del Teniente, mantiene intacta sus tradiciones. En eso han jugado un rol preponderante las familias de nuestro pueblo, las que por lo general tuvieron muchos hijos. Estos son los que a través del tiempo han efectuado la transmisión oral de mantener y preservar con tanta fuerza espiritual y hasta la actualidad las costumbres que caracterizan a la comuna.

Diversos Aspectos de la comuna de Graneros

Existe Total convencimiento, entre las pocas y destacadas personas que han dicho palabra o escrito sobre nuestra comuna, que para referirse al estudio de sus raíces, tradición y evolución histórica, debemos remontarnos a la época precolombina de la nación. Allí se encuentran las huellas primeras del hombre, donde ahora se ubica la comuna.

 Los cronistas españoles, como don Juan Fernández de Pulgar, tuvieron el cuidado de recoger oralmente algunas noticias sobre el pasado de la gente que poblaba el centro de Chile. Por ellos, se sabe que la región en que está asentada Graneros correspondía a un lugar en que predominaban abundantes piedras y algunas minas de oro de baja ley. Los cerros circundantes del valle mismo, estaban llenos de fuertes matorrales hasta la época de la Colonia Española.

 Indudablemente, en aquellos años tan lejanos, el hombre apenas resultaba algo visible en esas tierras. Eran muy pocos, repartidos en valles de gran extensión y es sabido, a través de la historia, que los aborígenes, como todos los pueblos de la antigüedad, fueron propensos a crear leyendas. Los actos no comprensibles para su mente poco desarrollada, debían tener una manifestación sobrenatural, inexplicable, y así nacieron los mitos.

 Puede que nuestra historia se inicie en fecha cercana a mediados del siglo XV, con el desplazamiento hacia el valle central de legiones de incas enviadas por Yupanqui en busca de nuevos y mejores recursos para sus conquistas. No obstante lo fugaz de sus pasos, alcanzaron algunos contactos con los antiguos habitantes de la región, los Chinchas, pero no lo suficientemente fuertes para influir significativamente a este amistoso y pacífico pueblo. Se conformaron con exigir a los caciques el pago del tributo inca, en tejos de oro sellados o en polvo. Demás está agregar que este es el primer tributo o contribución que se conoció en Chile.

 

 La historia de Graneros, podemos anotar, se encuentra estrechamente ligada a trascendentales acontecimientos de la evolución del país y a destacadas personalidades del mundo histórico nacional, principalmente de la Colonia. Son muy variados los aspectos en que se puede ver esto. Entre ellos, uno de gran importancia está en el paso por estos campos del Presidente del Reino de Chile, don José Manso de Velasco y de la presencia de los Mayorazgos. Primeramente nos referiremos a la famosa Hacienda La Compañía.

 

 La actual Graneros se encuentra emplazada en territorios antiguamente denominados graneros de cereales y de otros diversos frutos del fundo de La Compañía. Breve es la historia de esta grandiosa propiedad, vasto condado, como sólo los hubo en los lejanos tiempos medievales de la Europa.

 

 El primer propietario de esta comarca, es legalmente doña Elvira de Talagante, de ascendencia chileno-peruana-española y a quien la Corona reconoció títulos de nobleza, y fue fundataria de la mayor parte de la depresión central de esa latitud. Con posterioridad pasa a poder de don Alfonso de Campos y Carvajal, esposo de la célebremente recordada Catalina de los Ríos y Lisperguer (la Quintrala), nieta de la cacica doña Elvira. En el año 1628 el matrimonio decide donar la hacienda y pertenencias a los jesuitas que, venidos del Perú por mandato del Rey de España Felipe II, llegaban con la misión de predicar el evangelio en Santiago y aldeas cercanas. La capital tenía, en ese entonces, cerca de mil habitantes y aproximadamente 160 casas, y hasta entonces los religiosos vivían de las limosnas que les daban los vecindarios. Fue así como tomó el nombre de Hacienda de la Compañía de Jesús. Por casi siglo y medio estuvo la hacienda en poder de los jesuitas, dedicados únicamente a la práctica de todos los métodos de la agricultura y a la piedad.

 

 En 1767, por real orden de Carlos III se ordena la total expulsión de América de la Compañía de Jesús, confiscándoles todos los bienes en beneficio del trono para posteriormente ser rematados. La orden fue cumplida por el gobernador Gonzaga. En el mayor secreto todos ellos fueron enviados a Italia, donde gozarían de una vitalicia pensión de 100 pesos por sacerdote. En efecto, a la hora indicada, se dirigieron los milicianos al convento y hallando cerradas todas las puertas, rodeáronlo, tomaron por asalto el patio principal. Convocados los padres se les impuso la real orden, que acataron sin reparos ni contradichos. Fue así como, durante tres días, a lo largo de los valles centrales de Chile, una dolorosa cabalgata de 352 expulsados caminaban lentamente hacia Valparaíso. Inmediatamente se procedió al inventario general de la Iglesia y Hacienda.

 

 La primera hacienda rematada, fue la de La Compañía, y el último pregón se dio el 24 de octubre de 1771 compareciendo dos pastores, don Miguel O’Rian y don Mateo de Toro y Zambrano. La tasación practicada por peritos ascendía a la suma de 72.821 pesos y medio real, adjudicándosela don Mateo de Toro, hacía un año nombrado, Conde de la Conquista. Tornero en su obra Chile ilustrado da a LA Compañía una extensión de 11.000 cuadras y 98.000 de cerros.

 

 En 1816 la hacienda pasó a poder de doña Nicolasa de Dumont. Más tarde, alrededor de 1840, empieza a evidenciarse un gran desarrollo económico y auge de consumo, con un marcado desarrollo de la industria molinera, al igual que la minería. Aparte de los molinos de Maule y Tomé, se instalan molinos de tipo americano en Graneros.

 

 El 25 de diciembre de 1859, se inaugura la línea férrea que une a Santiago con Rancagua, estableciéndose inicialmente un paradero ferroviario e el sector denominado Las Carpas, ubicado un kilómetro al norte de la actual estación de Graneros y llamado así por la gran cantidad de excursionistas que allí se instalaban, especialmente en la época de verano.

 

 En el año 1872, la hacienda de La Compañía pasa a poder de doña Nicolasa de Toro y Correa. Una vez fallecida, toma posesión don Juan de Dios Correa uno de sus descendientes. Después de su muerte, en 1878, la hijuelación y participación de la propiedad fue ejecutada por el ingeniero don Manuel Figueroa, quedando dividida en los siguientes fundos:

 

Rafael Correa : El Carmen y La Leonera.

Aníbal Correa : La Capilla y viñas.

Carlos Correa : Fundo Miraflores.

Juan de D. Correa : Tuncahue y Las Marcas.

Nibaldo Correa : Molino.

José Correa : Las Higueras.

Isabel Correa : Callejones, Pueblo.

Adelaida Correa : Fundo Los Torunos y Pueblo.

Delia Correa : Fundo Tuniche.

Josefa Correa : Fundo Las Delicias y Nuevos Campos.

Mercedes Correa : Fundo Las Mercedes.

Manuela Correa : Sin sucesión.

 

 El fundador de Graneros procede, entonces, del matrimonio de doña Adelaida Correa y Rafael Ovalle. Rafael Ovalle Correa recibió por herencia de sus padres el fundo Los Torunos. Don Rafael Ovalle C., fundador de la villa, luego de regresar de la guerra contra la Confederación Perú-Boliviana, en donde destacó en las filas del Regimiento Esmeralda (7° de Línea), se impuso la tarea de delinear lo que hoy es el pueblo viejo hasta la plaza que lleva su nombre Plaza Ovalle. Como asimismo los nombres de sus calles, Arturo Prat, Arica, Antofagasta, Miraflores en recuerdo de los lugares en que le cupo actuación en la Guerra del Pacífico. Fue así como, gradualmente, dio vida a un poblamiento en el emplazamiento de Graneros, incentivándolo, al asociarse con el ingeniero inglés de apellido Hodgkinson, al instalar allí la fundición metalúrgica Ovalle. Ésta después, pasó a denominarse Fundición Anglo-Americana.

 

 Don Rafael Ovalle Correa fue el principal impulsor de la idea de otorgarle el título de Villa al poblado y de que tuviese su propia municipalidad. El título oficial de Villa Graneros fue concedido por decreto del interior el 17 de noviembre de 1899, durante el gobierno de don Federico Errázuriz Echaurren.

 

 Como dato al margen, se puede agregar que durante el año 1902, en la fundación antes señalada, por primera vez se armó íntegramente un automóvil en Chile. También se armó el primer tranvía que corrió por Rancagua y además se fabricó una lancha a vapor, las actuales campanas de la parroquia de Graneros llevando la graduación Ovalle-Hodgkinson, máquinas de coser, llegando incluso a fabricarse carros de ferrocarril y una locomotora. La labor de estas personas fue ampliamente aprovechada por los granerinos, muchos de ellos, para perfeccionarse en maquinarias, tornerías, electricidad y otros ramos propios de la actividad de aquellos hombres.

 

 En el año 1905, otra situación, la llegada del trazado e inauguración del camino Longitudinal Sur, actual Longitudinal Antiguo, indujo grandes cambios en la estructura espacial de la ciudad. La apertura de este camino provocó, alrededor de 1915 el primer crecimiento físico importante desde el poniente de la línea férrea hacia el camino longitudinal y al norte de la calle Compañía.

 

 Más tarde, la Caja Nacional de Ahorros construye en Graneros una de las primeras poblaciones destinadas a ser vendidas a precio de costo. En efecto, la Caja las vendió a bajo costo y con grandes facilidades de pago con lo cual Graneros ganó enormemente. Así aumentó considerablemente el número de casas y contribuyó a que, gran cantidad de personas vinieran a instalarse aquí, atraídas por la novedad de la construcción y las facilidades para hacerse propietarios.

 

 Este plan traslada el centro de actividad del pueblo tanto comercial, social como industrial, hacia la calle La Compañía, como acceso al pueblo desde el camino longitudinal. Reemplazó en su función a la Plaza de Armas, a pesar de que alrededor de ella se encuentran las instituciones más importantes.

 

 Otros hechos han provocado cambios fundamentales, especialmente relacionados con la actividad industrial, tales como, la creación en el año 1906 de una fábrica enlatadora de leche condensada, queso relleno y pasta de calzado. Posteriormente, bajo la asesoría de Nestlé, comenzó a fabricar otras líneas de producción, tales como leche evaporada Ideal, calugas, caseína, ácido láctico, etc.

 

 En 1934, la firma Weir Scott construye una nueva industria y renueva las instalaciones, la cual cambia de razón social y pasa a llamarse Sonalegra.

 

 En 1941 esta industria es adquirida por Chiprodal, con lo cual va a producirse un cambio fundamental en la actividad económica del pueblo.

 

 Estos cambios se expresan en la forma urbana, por ejemplo en el sector del pueblo al oriente de la ferrovía, al poniente del camino longitudinal y al sur de la calle La compañía, donde surgen nuevas subdivisiones.

 

 Este sector se caracteriza actualmente por la considerable cantidad de espacios pequeños dedicados a la explotación agrícola, el emplazamiento en él, de diversas poblaciones y el asentamiento espontáneo, originando una discontinuidad espacial caracterizada por cuadras extremadamente largas en un sector, o excesivamente cortas, angostas y de recorrido tortuoso, en otros.

 

 Posteriormente, nuevas poblaciones se extienden hacia el sur y oriente del antiguo pueblo y hacia el norte del pueblo nuevo.

 

 Adquiere el área urbana, de acuerdo a los rasgos de su contorno, una forma de tipo lineal general en la dirección norte-sur y cuyos límites oriente-poniente que más sobresalen, podrían considerarse la línea férrea y el camino longitudinal respectivamente.

 

 Cuando el camino longitudinal pierde su importancia y es reemplazado por la Carretera Panamericana, separada del pueblo por una franja agrícola de un kilómetro de ancho, se observa una forma de crecimiento de la ciudad. Ella tiende actualmente hacia el oriente del pueblo antiguo, al encuentro de la carretera. Evidenciándose, con la creación de nuevas poblaciones y urbanizaciones en terrenos que se consideraban, hasta hace poco, de uso exclusivamente agrícola.

 

 

Juan Alfonso Gálvez Astorga profesor de Historia..

 

“Cronicas de Graneros” Fuente don Sergio Faùndez. Extraido del Periodico Esfuerzo de Graneros 1965.-

* Reseña histórica extraía de “Antología de Graneros”, I. Municipalidad de Graneros

 

Segunda Reseña

I. MUNICIPALIDAD DE GRANEROS

 

 

 

BREVE RESEÑA HISTORICA DE GRANEROS

 

 

1.- Antecedentes Históricos de la Comuna

 

El 22 de Diciembre de 1891, bajo la Presidencia de Don Federico Errazúriz Echaurren, se firma el Decreto que crea la Comuna de Graneros.

 

Fue el Imperio Inca el que reconoció la propiedad de las tierras de la Hacienda de Codegua a la cacica Elvira de Talagante, derechos, que posteriormente, fueron reafirmados por Don Pedro de Valdivia. El Conquistador otorgo, además derechos sobre la Hacienda de Rancagua a los capitanes Españoles Andrés de Torquemada y Agustin Briceño.

 

Estos últimos viendo cercana la muerte hicieron la donación de sus tierras a los jesuitas, el 10 de octubre de 1595.

 

Las tierras de la Hacienda de Codegua pasaron en herencia a don Alfonso de Campofrio y Carvajal y a doña Catalina de los Ríos y Lisperguer, la tristemente famosa “Quintrala”, quien era nieta de doña de Elvira. El 23 de Septiembre de 1698, don Alfonso y doña Catalina hicieron donación de las tierras a la “Sagrada religión de la Compañía de Jesús y a su Colegio “.

 

De esta forma se constituyo la “Gran Hacienda de la Compañía de Jesús”; los religiosos, además de evangelizar en las colonias se dedican a cultivar el trigo, maíz y viñedos, construyendo un templo en su Hacienda por el año 1670.

 

Pero, el sentido comercial de los jesuitas les acarreó la enemistad del Rey de España, Carlos III, quien, después de escuchar a su Real Consejo, decreta en el año 1767 la expulsión de los jesuitas de todos sus dominios. Esta orden se lleva a cabo en todo el reino de Chile, el 24 de agosto de ese mismo año, por el Gobernador Antonio Guill y Gonzaga.

 

Los jesuitas dejaban tras de sí varias obras en el, Reino de Chile, entre ellas, El santuario de la Inmaculada Concepción . Su presencia a quedado grabada en el nombre de la localidad de “La Compañía”.

 

El 24 de Octubre de 1771, se remata la Hacienda de la Compañía, compareciendo de postores: don Miguel O’Rian y don Mateo de Toro y Zambrano, adjudicándosela este último.

 

En la posesión de la Hacienda por don Mateo se encuentra el génesis del nombre de nuestra comuna. Aunque algunas ya existían desde de la época de los jesuitas, se levantan algunas bodegas destinadas a almacenar los granos cosechas, por lo cual el lugar empieza a ser conocido como “Los Graneros del Conde “(posteriormente se redujo a “Los Graneros” y finalmente “Graneros”.

 

Don Mateo muere en 1811, la hacienda pasa, entonces a Don José Gregorio de Toro y Valdés, quien muere durante la Reconquista;en consecuencia, la herencia al mayorazgo pasa don Manuel Toro y Deumont, quien desaparece en la  Batalla de Maipu, por eso queda como única heredera doña Nicolasa de Toro y Doumont, quien se casaría con el patriota Juan de Correa Saa, en lo que seria el primer matrimonio político de chile, ya que doña Nicolosa accedió a casarse a cambio de mantener el mayorazgo, de esta unión nacen 11 hijos que heredaran, el ya abolido mayorazgo de las tierras.

 

A doña Adelaida Correa y Toro le corresponde el sector del Fundo Los Torunos. Doña Adelaida se casa con don Rafael Ovalle de cuyo matrimonio nacería don Rafael Ovalle Correa. Fundador de “Graneros”.

 

Don Rafael conoce al ingeniero Inglés Williams Hogdkinson con quien instala la instalación Anglo-Americana; corría el año 1890 cuándo empieza a funcionar la fundición, lo cual produjo la llegada de buen numero de trabajadores con sus respectivas familias. Don Rafael delineó un poblado constituido por dos calles longitudinales, tres transversales y un aplaza para dar vivienda a los trabajadores: Este poblado pasaría a ser Villa, 9 años más tarde.

 

2.- Actividades y Fiestas Comunales

 

* 8 de Diciembre “ Inmaculada Concepción de la Compañía”, donde se recibe a gran cantidad de peregrinos.

* 17 de diciembre Aniversario de la Comuna, donde se celebra una semana con actividades recreativas, culturales y Acto Cívico.

 

3.- Características de la Comuna.-

 

Graneros posee una rica tradición que encalza los aspectos religiosos y culturales , de ella proviene un decir que se expresan con mucho orgullo sus habitantes “ GRANEROS CUNA DEL FOLCLOR”

 

Mencionamos algunas manifestaciones que están muy arraigadas:

* Casamientos y bautizos a la Chilena, en los cuales contrayentes e invitados asisten ataviados de tenidas típicas (huasa) y en que la Ceremonia y fiestas son amenizadas por conjuntos folclóricos.

* Las fiestas de la tradición, que se efectúa el 3º domingo de enero.

* Las misiones y procesión de la virgen de Carmen que se efectúa en la 2da quincena de octubre.

 

El folclore y la cueca tienen un arraigo enorme . Prácticamente no hay escuela que no tenga un conjunto folclórico. Cuenta con numerosos cultores y la bailan desde niños. Existe, además un gran numero de trayectoria, como por ejemplo: Conjunto Graneros, Los Grillitos, Conjunto Manantial, Trayen, Proyección Folclórica, El sembrador ,etc.

 

[Contactos] [Fotos] [Noticias] [Municipio] [Comuna] [Historia] [Revista Infantil] [Descargas] [CONCEJO] [Cuenta Publica]